Lo básico
Un buen riego empieza con observar, no con un día fijo del calendario. Antes de verter agua, comprueba si el sustrato de verdad necesita humedad — la mayoría de plantas de interior mueren por exceso, no por sequía.
Cuando los 2–3 cm superiores están secos al tacto, la mayoría de tropicales de hoja pueden regarse. Cactus y suculentas quieren secarse más abajo; helechos y muchas calateas prefieren humedad más uniforme, sin barro encharcado.
Hojas amarillas
Puede ser demasiada o poca agua: mira raíces y olor, levanta la maceta. Raíces blandas y olor agrio = exceso. Bordes crujientes y maceta muy ligera = sed.
Calendario y estación
Olvida el «cada domingo»: la luz, la calefacción, el tamaño de maceta y la humedad cambian el ritmo. Un medidor de humedad barato ayuda mientras aprendes.
Riega con agua a temperatura ambiente hasta que drene un poco y vacía el plato para que las raíces no queden en charco.